A falta de dos semanas para el puente de mayo y sin plan a la vista, encontré un vuelo con airasia super barato a KL – Guilin, asi que investigamos un poco que había por esa zona y nos compramos los billetes.
El viaje rápidamente se catalogó como un viaje de ‘niñas’, las integrantes eramos las tres compañeras de piso de Kim Yam Rd (Lara, Chandu y yo) y María, la compañera de fines de semana en casa..
Al haber comprado con tan poca antelación el vuelo, no encontrabamos autobuses que nos llevaran a KL la noche anterior, por lo que optamos por contratar un taxi de los denominados ‘malayos’ y se pasan la vida haciendo el recorrido SG – Malasia por un menor precio del habitual.. De nuevo a hacer el papeleo de la visa china con sus 5 días de espera..
A parte de una ligera idea de que había que ver por la zona, nos fuimos, mochilas en mano y con solo una noche de hotel reservada a nuestra aventura por el interior del mainland de China durante 5 días.
El primer día visitamos Guilin, que se trata de una ciudad relativamente grande, muy industrial, pero con zonas muy bonitas que ver. He de decir, que ha sido el viaje en el que más me he sentido observada por los locales, a aparentemente es un lugar más o menos turístico.. pero allí nos miraban como si no hubiesen visto piel blanca es su vida.. y pelo rubio ya ni os podéis imaginar.. nos hacían fotos por todos lados, algunos ‘valientes’ nos pedían hacerse fotos con nosotras y acto seguido todo el que hubiera presenciado ese momento, también quería una foto con nosotras.. era una pasada!
El segundo día alquilamos un coche con conductor y nos fuimos a visitar unas cuevas, q habían claramente estropeado por la ilumincación que le habían puesto y los campos de arroz de Longshen, a unas 3 – 3′30 de Guilin. El paisaje y la gente eran absolutamente auténticos, lo único que no acompañó fue el mal tiempo..
De vuelta en Guilin para dormir y la odisea de comer en un sitio chino, menos mal que lara lleva años estudiando chino y conseguíamos entendernos con la gente.. xq el inglés brillaba por su ausencia! Hubo días que comimos super bien y otros en los que no acertamos ningún plato y acababamos comiendo algo más por la calle por el hambre que teníamos.. cada comida era una auténtica aventura!
El tercer día cogimos las maletas y contratamos una lancha a motor que nos llevase por el río a Yangshuo, zona mucho más turística, aunque el paseo entre montañas merece la pena. Una vez allí, búsqueda de hotel y nos fuimos con una local a hacer un recorrido en bici por toda la zona. Muy recomendable!
El cuarto día, hicimos hacer la travesía por el Li river, pero esta vez en una especie de balsa de bambú que tiene dos sillas, para que vayas cómodamente disfrutando el paisaje… INCREÍBLE.. ese recorrido no tiene precio, tuvimos la suerte de no encontrarnos con ninguna otra balsa en las 4 horas de travesía.. y lo pasamos de maravilla, disfrutando el paisaje, comprando comida extraña en un pueblo del camino, remando nosotras e incluso alguna se bañó!
, en un principio pensamos que las 4 horas se nos iban a hacer eternas.. pero no podíamos creernos que se hubiera acabado cuando llegó el fin.. El ‘desembarco’ fue en mitad de la nada, bueno, de la nada no, en mitad de arrozales, campesinos y bueyes… y ahí estábamos nosotras, señoritas de ciudad, disfrutando como enanas de la naturaleza y la paz de aquel lugar..la jornada terminó en lo que nos dijeron era un restaurante, pero yo creo más bien que era una especie de comuna, cenando unas de las mejores berenjenas con ternera que he tomado en mi vida.. y de vuelta al bus local, para hacer noche en Guilin y coger el avión al dia siguiente, para volver a nuestra nada caótica y perfectamente organizada ciudad..
Resumiendo, uno de los mejores viajes hasta el momento, acompañada de la mejor manera posible.. gracias niñas!
Aquí os dejo la infinidad de fotos.. he intentado filtrar.. pero ha sido imposible borrar más.. sentaros y disfrutar del paisaje!




















































